Dejar de fumar

Ganas de fumar y recaídas

He vuelto a fumar tras varios meses sin fumar

Ante todo debes saber que es normal que ocasionalmente tengas ganas de fumar, incluso largas e intensas, aunque hayan pasado varios meses desde que lo dejaste, y sobre todo si estás pasando una situación de estrés. Es muy importante que te "des permiso" para tener ganas de fumar, no pienses que "ya no deberías tenerlas". ¿De acuerdo?

En segundo lugar, debes saber que esas ganas, aunque puedan alargarse un poco, son pasajeras. Todo el esfuerzo que has hecho en los meses pasados no ha sido en vano. En poco tiempo, si no vuelves a fumar, verás como el deseo va disminuyendo.

Cuando aprendemos algo (dejar de fumar es un aprendizaje, igual que aprender inglés o aprender a conducir) es normal cometer errores. Más aún: los errores son una oportunidad para aprender, y normalmente es así como aprendemos. Cuando aprendemos inglés, o cuando aprendemos a conducir, al principio "metemos la pata", pero eso generalmente no nos lleva a abandonar sino a fijarnos en el error para no volver a cometerlo.

Esa es la forma en que debes afrontar el error de estos días: observa, párate a pensar, fíjate en dónde estuvo el error del primer día... y sigue sin fumar teniendo mucho cuidado de no volver a cometerlo.

No lo veas, por lo tanto, como un fracaso. Piensa que has estado muchos años fumando, es decir, afrontando multitud de situaciones cotidianas (emocionales, sociales, etc.) con el "apoyo" del cigarrillo y de la nicotina, por lo que se trata de un hábito extraordinariamente arraigado, y es normal "echarlo de menos" .

No hay problema en que ocasionalmente, en situaciones de deseo intenso, utilices además un chicle de nicotina. Suele ser eficaz. no por eso dejes de seguir todas las pautas no farmacológicas que el programa te ha ido enviando.

Repasa tus motivos, tus beneficios, tus ventajas, para dejar de fumar, conviene tenerlos muy presente en tu cabeza, para que las ideas de volver a fumar no ganen terreno.

Organiza tu tiempo, tus hábitos, los lugares donde vas, las actividades que haces, para que sean lo más placenteros posibles. Evita ratos de aburrimiento, planifica el día, cuidado con el alcohol, y las excusas que uno mismo se pone, " date un regalo" de vez en cuando (tal vez con el dinero que te ahorras del tabaco). Fíjate cuáles son los peores momentos del día, y organiza alguna actividad diferente para esos momentos. No toques el tabaco, nada, en absoluto, ni una calada suelta, reanuda desde hoy mismo la abstinencia.

Dejé de fumar hace meses, pero ahora estoy con muchas ganas de fumar

Ante todo debes saber que es normal que ocasionalmente tengas ganas de fumar, incluso largas e intensas, aunque hayan pasado varios meses desde que lo dejaste, y sobre todo si estás pasando una situación de estrés. Es muy importante que te "des permiso" para tener ganas de fumar, no pienses que "ya no deberías tenerlas". ¿De acuerdo?

En segundo lugar, debes saber que esas ganas, aunque puedan alargarse un poco, son pasajeras. Todo el esfuerzo que has hecho en los meses pasados no ha sido en vano. En poco tiempo, si no vuelves a fumar, verás como el deseo va disminuyendo.

En cuanto a qué hacer, varias cosas:

  1. No hay problema en que ocasionalmente utilices chicles de nicotina. Serán sólo unos días, no tienes por qué engancharte a ellos. Si te ayudan, utilízalos y ya los irás dejando.
  2. Repasa las pautas que el programa te ha enviado sobre qué hacer después de haber dejado de fumar: evitar situaciones de riesgo (sobre todo si no te sientes muy seguro), cuidado con el alcohol, no ponerte excusas, "hablarte" positivamente y distraerte cuando te vengan las ganas, repasar las ventajas de dejar de fumar...
  3. No toques el tabaco, nada, en absoluto, ni una calada suelta.

Error y recaída

Hay que distinguir entre una recaída y un error o fallo ocasional. Un contacto de unos pocos días que se produce después de un tiempo sin fumar es, de momento, un error, pero todavía no es una recaída. Por lo tanto, lo que debes hacer es retomar todas las pautas que te hemos enviado y reanudar desde hoy mismo la abstinencia.

Piensa que cuando aprendemos algo (dejar de fumar es un aprendizaje, igual que aprender inglés o aprender a conducir) es normal cometer errores. Más aún: los errores son una oportunidad para aprender, y normalmente es así como aprendemos. Cuando aprendemos inglés, o cuando aprendemos a conducir, al principio "metemos la pata", pero eso generalmente no nos lleva a abandonar sino a fijarnos en el error para no volver a cometerlo.

Esa es la forma en que debes afrontar el error de estos días: observa, párate a pensar, fíjate en dónde estuvo el error del primer día... y sigue sin fumar teniendo mucho cuidado de no volver a cometerlo.

No lo veas, por lo tanto, como un fracaso. Piensa que has estado muchos años fumando, es decir, afrontando multitud de situaciones cotidianas (emocionales, sociales, etc.) con el "apoyo" del cigarrillo y de la nicotina, por lo que se trata de un hábito extraordinariamente arraigado, y es normal "echarlo de menos" a menudo durante los primeros meses sin fumar.

Estados de ánimo y síntomas

Irritabilidad, tristeza... después de haber dejado de fumar

Las alteraciones del estado de ánimo (una cierta "depre" o tristeza, nerviosismo, irritabilidad...) son relativamente frecuentes cuando se deja de fumar. Hay gente a la que le ocurre con mayor intensidad que a otra.

Tienen dos motivos.

En primer lugar, la nicotina es un estimulante de la actividad del sistema nervioso central. Por ese motivo, contribuye a que estés más activada, y hace una función de regular tu estado de ánimo. Al dejar de fumar aparece la irritabilidad o la tristeza como síntomas de la retirada de la nicotina.

El otro motivo es que, al dejar de fumar, estás abandonando una "herramienta" psicológica que te ayudaba a afrontar situaciones de estrés, de aburrimiento, de desánimo, o bien situaciones sociales, situaciones de tomar decisiones...

Pero ojo: todo esto lo que demuestra no es lo "bueno" que es el tabaco, sino lo mucho que tú dependías de él. Es, en definitiva, una señal de dependencia. Estas reacciones son siempre pasajeras.

Lo que tienes que hacer es:

  1. Date permiso para sentirte así durante unos días o semanas, no pienses que te pasa nada raro ni que no "deberías" sentirte así. Si tienes un problema y no te permites tenerlo, ya tienes dos problemas.
  2. Repasa tus motivos, tus beneficios, tus ventajas, por haber dejado de fumar. Compensan, sin duda, estos perjuicios pasajeros, pero conviene tenerlos muy presente en tu cabeza, para que las ideas de volver a fumar no ganen terreno.
  3. Organiza tu tiempo, tus hábitos, los lugares donde vas, las actividades que haces, para que sean lo más placenteros posibles. Evita ratos de aburrimiento, planifica el día, "date un regalo" de vez en cuando (tal vez con el dinero que te ahorras del tabaco). Fíjate cuáles son los peores momentos del día, y organiza alguna actividad diferente para esos momentos.
  4. Date un tiempo.

Al dejar de fumar siento molestias en la garganta

Cuando se deja de fumar ocurre que todas las vías aéreas entran en un proceso de regeneración. La protección natural de nuestras vías aéreas suele estar destruida en el caso de los fumadores, y recubierta por mucosidad.

Cuando se deja de fumar hay un proceso de regeneración que incluye expulsar todo este material, y a menudo aumenta la tos y puede que duela la garganta. Parece paradójico, en efecto, pero es una señal positiva y por supuesto pasajera.

También ocurre que la ansiedad que se experimenta normalmente cuando se deja de fumar aumenta nuestra percepción de cualquier molestia.

Situaciones especiales

Tengo problemas de ansiedad o depresión

No dudes de que puedes dejarlo, con mayor o menor dificultad, a pesar de los problemas que refieres. No obstante, es conveniente que sigas un programa con un seguimiento más personalizado e intensivo, con citas presenciales.

Tengo un enfisema, estoy embarazada, he tenido un infarto reciente. ¿Puedo usar parches?

En tu situación lo ideal sería que lo dejaras sin ninguna medicación, como te dicen los médicos. Puedes dejarlo sin medicación. En caso de dificultad, te sugiero que acudas a tu médico y se lo plantees para que valore alternativas.

Estoy a dieta y tengo miedo de engordar

Si ya estás cuidando tu alimentación por estar a dieta, es probable que el dejar de fumar no afecte demasiado a tu peso, es decir, probablemente no vas a comer más por dejar de fumar. En todo caso, date un pequeño margen de 2 kilos de ganar o de no perder, que en todo caso serán pasajeros porque los perderás.

Pero, sobre todo, la única forma de saber lo que pasará es probar, ¿no te parece? Y no dudes de que dejar de fumar es una magnífica decisión que compensa ese par de kilitos pasajeros que (en el peor de los casos) vas a tardar algo más en perder.

Tengo miedo a engordar. ¿Es cierto que se engorda?

El programa no da indicaciones sobre pautas de alimentación.

Es cierto que se puede ganar peso, pero hay que hacer matizaciones:

En primer lugar, si tienes cuidado con no sustituir el cigarrillo por el picoteo, la ganancia de peso será en el peor de los casos ligera y pasajera. Es posible que el cambio de metabolismo engorde, pero lo que más engorda es comer más.

En segundo lugar, hay muchas diferencias entre individuos sobre este punto, así que la única forma de saber si se va a engordar es probar.

En tercer lugar, en cualquier caso los beneficios de dejar de fumar son incuestionables y compensan sin duda un ligero aumento de peso que, como te digo, normalmente es pasajero si te cuidas.

Además de tabaco, fumo porros. ¿Debo dejar también los porros?

Aunque dejes el tabaco, a medio plazo la probabilidad de recaer y volver a fumar tabaco es muy elevada si mantienes el consumo de cannabis. Y ello por dos motivos:

  • Piensa que sigues fumando tabaco, porque el porro también es tabaco.
  • Los mecanismos de la adicción son los mismos en ambos casos.

Por lo tanto, la única opción realista y aconsejable es abandonar ambos consumos a la vez.

Medicación y tratamientos

¿Qué tratamientos farmacológicos para dejar de fumar están financiados?

En marzo de 2026, el Sistema Nacional de Salud (SNS) financia los siguientes principios activos para la deshabituación tabáquica:

  • Citisina (o Citisiniclina): Comercializada como Todacitan (comprimidos) y Recigarum (comprimidos y la nueva solución oral incorporada en enero de 2026). El tratamiento dura 25 días.
  • Vareniclina: Tras problemas de suministro previos, vuelve a estar disponible y financiada en formato genérico (EFG).
  • Bupropión: Disponible en versiones genéricas y marcas como Zyntabac.
  • Terapia Sustitutiva con Nicotina (TSN): Específicamente los parches de nicotina, siempre que formen parte de un programa de apoyo reglado.

Condiciones de acceso: para que la Seguridad Social cubra el coste (generalmente un intento anual), debes cumplir estos requisitos:

  • Estar incluido en un programa de apoyo (individual o grupal) de tu centro de salud.
  • Tener una motivación expresa (al menos un intento de dejarlo en el último año).
  • Fumar 10 o más cigarrillos al día y tener un nivel de dependencia alto (test de Fagerström).

Debes, por lo tanto, solicitarlo a tu médico de tu centro de salud, quien valorará la conveniencia de pautarte alguno de estos fármacos si reúnes los requisitos para ello.

Los parches me provocan reacción alérgica

Tienes alternativas farmacológicas: utilizar citisina, o vareniclina, o bupropión (debes consultar a tu médico), o incluso utilizar chicles de nicotina, de venta libre en las farmacias. También puedes dejarlo sin medicación.

¿Parches de 24 o de 16 horas?

En principio, los parches de 16 horas reproducen mejor la administración de nicotina del fumador, porque habitualmente por la noche no se fuma. En cambio, los parches de 24 horas tienen la ventaja de que al despertar por la mañana no se sienten tantas ganas de fumar. Todo esto, por supuesto, teóricamente.

Ante la duda, lo mejor es utilizar parches de 24 horas porque, en caso de existir algún problema, siempre se pueden quitar por la noche, con lo que el efecto sería igual al parche de 16. Pero, desde luego, debes utilizar siempre de 24 o siempre de 16, no combinarlos.

¿Puedo combinar chicles con parches ocasionalmente?

Si utilizas parches, no hay problema en que ocasionalmente, en situaciones de deseo intenso, utilices además un chicle. Suele ser eficaz. En ese caso utiliza chicles de 2 mg.

No por eso dejes de seguir todas las pautas no farmacológicas que el programa te ha ido enviando. Piensa que el recurso ocasional al chicle es una especie de "muleta" ocasional y eficaz, pero no puede convertirse ni en una costumbre duradera ni en el método fundamental para afrontar los deseos de fumar.

Información general

Si sólo fumo 4 cigarrillos, ¿merece la pena dejarlo?

Siempre es mejor no fumar nada que fumar poco, por distintos motivos, y siempre es mejor fumar poco que fumar mucho, obviamente. Lo que tú planteas no parece un gran problema, pero nuestro consejo es obviamente que los dejes.

La ambigüedad es normal en este tipo de decisiones. Suponemos que tienes razones suficientes para dejar de fumar, y que quizás las dudas se refieren al cómo hacerlo, el coste, si vas a ser capaz. Para superar estas dudas sólo tienes un medio y es intentarlo. Y por supuesto recordarte que cuentas con nuestro apoyo siempre que lo precises.

Información sobre el programa presencial

Toda la información relativa al programa presencial para dejar de fumar de Madrid Salud - Ayuntamiento de Madrid la puedes encontrar en: https://madridsalud.es/prevencion-control-consumo-tabaco/

También puedes llamar por teléfono al centro que más te interese de los que aparecen en la lista, donde te informarán de horarios y otros detalles. El tratamiento es totalmente gratuito. Y enhorabuena por tu decisión de dejar de fumar.

Información sobre los Centros Madrid Salud

Los Centros Madrid Salud donde se puede realizar el programa en formato tradicional están en la ciudad de Madrid. Puedes acceder a la lista completa con direcciones y teléfonos en la página web: https://madridsalud.es/prevencion-control-consumo-tabaco/